miércoles, 22 de enero de 2014

un momento de tranquilidad (ao 3)

La chica  cada vez estaba mas nerviosa, no paraba de mover los ojos por toda la habitación mientras que yo, al contrario que ella, que evitaba la mirada directa, miraba con disimulo cada parte de el cuerpo de esta, sin duda era una chica hermosa donde las hubiera, y por ahora, la única que había conseguido captar mi atención en los últimos días. Parecía algo mas joven que yo, tal vez un año o dos, pero eso no me importaba mucho, en realidad lo que deseaba saber era su nombre porque su casa ya la sabia antes incluso de que ella dijera nada, pues su túnica y corbata de color azul dejaban bien claro a que casa pertenecía. Dijo su nombre entre tartamudeos, Alicia Hather. - tranquila, no has de ponerte nerviosa, no te haré daño alguno, no temas. Miré a los ojos de Alicia cuando tuvo el valor de levantarme la mirada que había permanecido hasta ahora dirigida al suelo.

Pase por su lado después de presentarme con la intención de irme de vuelta a la sala común, donde me llevaría una larga y aburrida charla de mi prefecto por no haberme visto por allí durante todo el día, cuando debía haber acudido a media tarde para recibir instrucciones de un tema que ni siquiera recordaba, cuando de pronto, escuche una vez mas la dulce voz de Alicia, pero esta vez me pedía que me parara. Mi cuerpo automáticamente se paralizo sin hacer un solo movimiento, unicamente mi rostro dejo ver una especie de sonrisa pícara. Gire sobre mi misma para quedar de nuevo frente a Alicia, pero duro poco, pues una vez que nuestras miradas se volvieron a encontrar, ella la evadió completamente acercándose al gran ventanal que dominaba el lugar para tomar una bocanada de aire que desde mi posición pude escuchar que daba. Negué con la cabeza, aquella chica era demasiado tímida, estaba completamente segura de que era un cebo fácil para los estúpidos niños mal criados que estudiaban es esta escuela.

Pasee con paso lento hacia la posición de Alicia sin acercarme demasiado, no quería incomodarla, así que me puse a uno de sus lados apoyada en el ventanal. cerré los ojos y disfrute de las caricias que el aire dejaba en mi rostro haciendo a mi pelo ondear libremente -¿ no es maravilloso esta extraña sensación de libertad que se tienes al estar completamente sola en un lugar mientras el aire acaricia tu cara y tus pensamientos e ilusiones vuelan sin mas, sin que puedas controlarlos? la mire con una sonrisa tierna - tranquila, no me costará compartir este lugar con nadie, una o dos personas no me incomodan en absoluto, tan solo buscaba no estar en algún lugar abarrotado de gente, digamos que tengo muy mal pronto y parezco el blanco perfecto para que todos los imbéciles vengan a molestarme... y siendo nueva en este lugar... lo que menos quiero es ganarme una mala fama de buenas a primeras. Esta vez me tomaré las cosas con mas calma, al menos hasta que me haga al cambio de escuela, ¿y tu? ¿porque una chica como tu buscaría el lugar mas solitario de todo el castillo?

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