miércoles, 19 de junio de 2013

¿sabes?


¿sabes? el tiempo pasa, la gente cambia, lo que un día fue una brasa, hoy termina convierte en ceniza... aun sin esperarlo, aun diciéndote a ti misma que no... todo lo que un día te hacia feliz, todo lo que un día te hacia tener el mundo en las manos , se desvanece sin más, se va, sin poder hacer nada, dejando una huella imborrable, quedándote mirando como el niño que deja escapar su globo y lo sigue con la mirada  hasta que la vista no le alcanza mas... y con esas lagrimas tan inocentes en los ojos, solloza por haberlo perdido.
eso mismo, tal cual, nos pasa a nosotros cada vez que se nos escapa de las manos lo que más queremos, sollozamos por ello como niños, da igual cuan fuerte seas o creas ser, siempre hay algo, algo o alguien, que al recordarlo, te hace ahogarte en un mar de lagrimas y sollozar cual niño.
bien sea una persona, o un simple recuerdo... es inevitable, es algo tan natural como el respirar, es algo que no podemos controlar, algo que jamás entenderemos, pero que ahí esta y no lo podemos cambiar, cuando algo duele, cuando algo logra tocar tu corazón y traspasar la barrera de tu sentimiento más profundos,  llegando a tocar tu propio alma... es inevitable romper a llorar.
y es en ese momento cuando en todo lo que creías, por todo lo que un día habías luchado, todo lo que un día te llenaba de alegría y te hacia sacar la más dulce y tierna de las sonrisas... cuando todo eso se desmorona, cuando todo desaparece sin más, cuando cada lagrima derramada duele tanto que no sabrías explicarlo... ahí, y solamente ahí es cuando verdaderamente sabes a quien merece la pena tener a tu lado