miércoles, 22 de enero de 2014

un momento de tranquilidad (ao 2)

La tranquilidad de aquel lugar era inmejorable, tanto que me había echo perder la noción del tiempo completamente y podía ver ante mi la puesta de sol mas hermosa que jamas había visto. Deje que mi mente volase donde quisiera, en aquel momento, no era dueña de mi. Mi mente imaginaba miles de historias como la que leía a diario en los libros, anhelaba tener a alguien a mi lado para poder compartir estos preciosos momentos, y precisamente no me refería a un amigo, mas bien, mis anhelos eran de otro tipo de compañía.Sonreí al recordar mis anteriores relaciones, todas y cada una de ellas habían sido un completo desastre y no por meteduras de patas mías, podía ser muy borde o juerguera en compañía de mis amigos, pero mi pareja era diferente, mi humor cambiaba completamente, me volvía un dócil gatito en manos de su amo, pero al parecer, no había sido lo suficientemente buena o al menos eso era lo que me habían hecho ver .

El sol se había casi escondido por completo, tan solo una tenue luz se veía ya, era demasiado tarde, e iba siendo hora de volver a la sala común, pero antes de ponerme en pie para irme, saque de mi bolsillo una foto que hice mil cachitos y deje que su trozos volasen ante mi cada uno en una dirección. Estaba apunto de levantarme cuando una voz me asustó, busque la mirada de la chica en cuestión, pues su voz era suave y tierna, y dudaba seriamente que fuera un chico. Encontré su mirada, era un chica rubia de ojos claros y un tipo inmejorable, estaba sonrojada y por su nerviosismo, no esperaba encontrarse a nadie en aquel lugar, al igual que yo, esperaba que nadie viniera a el, aun que a decir verdad, su compañía no me desagradaba.

-Hola, dije sonriendo, adelante pasa sin miedo ni vergüenza, de todas maneras yo ya me iba, pero no sin antes presentarme, seria de mala educación no .hacerlo - Mi nombre es aoki nobunaga, miembro de la casa hufflepuff como podrás ver en los colores y escudo de mi túnica. La chica parecía muy avergonzada, titubeaba al hablar y sus manos estaban inquietas jugando con un anillo o eso me pareció que llevaba en la diestra. Ya que ella no se movía del sitio, me levante y camine despacio hacia ella, tendí mi mano mirando directamente a sus ojos - un placer, se que esperabas no encontrar a nadie por aquí, si te digo la verdad, tampoco yo lo esperaba, llevo aquí mas de 4h y eres la primera chica que se acerca a este lugar, pero ya que venias buscando lo mismo que yo, no te privare de ello, de todas maneras,como ya he dicho, yo estaba por irme.

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