viernes, 11 de abril de 2014

Desbarios nocturnos

No se plasmar lo que mi mente piensa, no se como expresar lo que siento, quizá sea porque contengo la rabia demasiado y no la materializo de ninguna manera, tal vez sea malo, o bueno, no lo se aun. Al menos se que guardándolo todo no sufre nadie mas, tan solo yo.
Las experiencias forman lo que un día acabaras siendo, mis experiencias hoy por hoy solo dicen que no debes confiar en nadie mas que en ti misma, cuanto mas das, menos recibes, decepción tras decepción... así es mi vida.

miércoles, 22 de enero de 2014

un momento de tranquilidad (alicia 6)

Todo era perfecto en aquel momento, era como si Aoki pudiese alejar todo lo que lastimaba a Alicia, la rubia se sentía demasiado cómoda, pero a la vez era incapaz de hablar con claridad, pues Aoki lograba ponerla nerviosa, tan sólo una mirada de ella era capaz de llevarla a un mundo que desconocía, un mundo lleno de color, de sentimientos hermosos, donde tan sólo le importaba ella, Aoki...todo su cuerpo reaccionaba con tan sólo pensar en ella, su corazón se disparaba, sus ojos centelleaban como si fuesen estrellas, estrellas que jamás habían brillados y ahora gracias a la propia luz de Aoki brillaban, Alicia sabía de sobra que Aoki no se estaría dando cuenta de lo que ella sentía en aquel momento, era extraño en todos los sentidos, jamás la había visto antes y en pocos minutos tan sólo deseaba la compañía de aquella chica, poder perderse en aquella mirada que la ponían nerviosa, pero no era un nerviosismo que le desagradaba, es más deseaba aún más y cuando Alicia escucho las dulces palabras de Aoki, tan sólo deseo poder abrazarla, aunque fuese un sólo segundo, poder saber cómo se sentía aquello....pero la venció el miedo y se quedo completamente quieta, sin hacer lo que le estaba quemando por dentro Se-seguro que si-siempre que mire a Lorieth v-voy a pensar en ti susurro Alicia con las mejillas sonrojadas, dudaba que pudiese olvidarse jamás de ella Si alguna vez ne-necesito a alguien no du-dudes que qui-quiero que se-seas tu qu-quién este aquellas palabras salieron de sus labios sin pensar, tan sólo salieron E-esto bu-bueno....so-solo te co-conozco a ti dijo aún más rápido pues no sabía cómo reparar lo que acababa de decir Y si al-algunas vez necesitas algo.....yo te lo lograre....s-sé que te pa-parecere ti-tímida....pe-pero te a-ayudare siempre dijo y sonrió de forma dulce y tímida, aquella sonrisa que tan sólo salía cuando Aoki la miraba.

El mentón de Alicia quemaba literalmente al tener la suave mano de Aoki aún en él, Alicia no deseaba que aquel simple contacto desapareciese de su piel, cada vez que había sido tocada había sido con odio, con desprecio, sólo para dañarla, pero aquel contacto, era demasiado dulce, tanto que la hacia ser simplemente feliz, sin más, no necesitaba aún más pero sus palabras aumentaron aún más sus sentimientos y su corazón iba a salirse de su pecho, con cada palabra que los dulces los labios de Aoki pronuciaban hacían que los ojos se clavasen en ellos, era la primera vez que deseaba tanto tocar los labios de alguien, no llegaba a comprender que le estaba pasando con Aoki, pero no cambiaría por nada de lo que conocía, quería una sola cosa...que aquello continuase tanto tiempo como pudiese.

Las palabras de Aoki la llenaban de un sentimiento cálido, pero ver la preocupación en su rostro y oír sus últimas palabras, además de sentir como su mano se alejaba de su piel hicieron que Alicia sintiese un gran vacío en su corazón y tomo su mano la mano de Aoki, la tomo con ternura mientras sus mejillas se sonrojaban aún más Sí eres especial susurro mirando las manos unidas de ellas No deseo i-irme....d-da igual lo que...hi-hicieses o pe-pensases a-antes, cambiaste y a-ahora e-eres muy e-especial....e-eres a-alguien a-amable y fu-fuerte Alicia decía aquellas palabras con la mayor dulzura que era capaz, la dulzura que sabía que Aoki se merecía, aquella dulzura que necesitaba E-eres mu-muy especial termino de hablar mirándola a los ojos antes de soltar su mano, no deseaba hacerlo por si le molestaba.

Alicia estaba llena en aquel momento completamente triste, pero aquella tristeza no era nada comparada con lo que había sentido y todo era porque no estaba sola, tenía a alguien en aquel momento a su lado, aquella persona era Aoki, demasiado hermosa y dulce hacía que la tristeza de Alicia fuese la mitad de lo que antes había sido, aún así las lágrimas se abrieron camino por sus mejillas N-no, no, no dijo de forma rápida sin mirarla aún No te di-disculpes...no es tu cu-culpa, yo...qu-quería contártelo...me si-siento me-mejor hablando contigo...y s-sí puedo da-dañar a los de-demás, no soy tan buena como tu susurro Alicia con la voz rota por las lágrimas y se armo de valor para poder mirarla, pero no podía verla bien, las lagrimas nublaban su vista, pero aún así se veía hermosa y preocupada por ella, por las lágrimas que Alicia.

Las manos de Aoki limpiaron sus mejillas, haciendo que Alicia sonriese un poco, aquellas caricias quemaban la piel de Alicia y la tranquilizaban al mismo tiempo, haciendo que se relajase, que olvidase porque estaba llorando ¿Lo qu-qué yo qu-quiera? susurro perdida en la mirada de Aoki, dudaba que pudiese si quiera ser capaz de ser lo que Alicia deseaba, aunque ni ella misma lo sabía, lo único que sabía era que no deseaba perderla N-no te po-pongas de ro-rodilla...lo si-siento...sonrió un poco para Aoki Di-dije a-antes que si ne-necesitabas algo te lo da-daría.... de nuevo otra sonrisa, más grande que la anterior y completamente autentica pero en aquel momento tenía curiosidad ¿Qu-qué me ibas a en-enseñar, Aoki? pregunto, susurrando prácticamente su nombre, como si decir aquel nombre fuese algo que deseaba mucho hacer

un momento de tranquilidad (ao 6)

Aquella sonrisa me estaba empezando a gustar demasiado, era adorable y me hizo ver que estaba totalmente complacida porque hubiera aceptado que pusiera el nombre a nuestro pequeño secretito, un pequeño secreto que al menos, para mi, significaba el principio de algo tan mágico que todo lo demás se quedaba pequeño a su lado. Hacía apenas un momento que aquella chica misteriosa apareció por casualidad allí y ya me sentía a su lado como si hiciera años que compartía estos pequeños pero a la vez tan grandes momentos. Es extraño como una persona que aparece de la nada, te da la esperanza de que todo va a ir bien, que todo tiene solución y permaneciendo a su lado, era la sensación que me recorría el cuerpo y la mente. - Me encanta, esto sera algo mas que un pequeño secreto, si alguna vez me necesitas, o simplemente te apetece verme, solo tienes que decir su nombre y estaré a tu entera disposición. Da igual lo que este haciendo, o lo que tenga pensado hacer, ¿de acuerdo? ¿te parece bien? no tengas miedo de pedirme lo que necesitas, si lo tengo te lo daré y si no lo tengo lo buscaré. Alicia me dejo ver en su rostro una nueva sonrisa tan limpia, que pude saber perfectamente que aquel secreto no era solo algo mas para mi, si no que para ella, quizá significara mas incluso de lo que yo pudiera llegar a imaginar y eso simplemente me encantaba, al menos había sido capaz de hacer feliz a alguien después de tanto sufrimiento sin algún motivo aparente.

Aquel gesto hacia ella hizo que su nerviosismo aumentase por momentos, mirarme la ponía muy nerviosa y si ya le sumamos el contacto directo... estaba al borde de un infarto aquella pobre chica, parecía que no estaba acostumbrada a que absolutamente nadie hubiera tenido algún gesto cariñoso con ella y eso me entristecía, pues una chica como ella merecía que al menos una vez al día, alguien le recordase lo especial que era. Alicia deja de infravalorarte, eres especial, al menos para mi, lo que el resto del universo pueda pensar, simplemente me es indiferente. Si, el egoísmo y el sufrimiento es algo que los encanta, ver como una persona acaba por ser el azmereir, el bufón de la corte de algún idiota para ellos es una victoria, da igual como tu te sientas, o como puedas llegar a sentirte, para ellos simplemente seras un juguete y lo dejaran ver cada día con cualquier cosa, y suerte tienes si por un día te dejan tranquila, su disfrute eres tu da igual lo demás. No soy especial Alicia... dije dejándola ver por mi gesto de negación que algo me preocupaba. Sus ojos seguían clavados en los míos, mi mano aun en su mentón y mis ganas de besar sus labios aumentando por segundos que pasaban. Yo... he sido como ellos, toda mi vida... no por gusto, si no por necesidad, mi mundo es completamente diferente al tuyo, no se permiten débiles. Lo siento, dije quitando mi mano de su mentón, - comprenderé si ahora quieres marcharte.

Aquella chica era capaz de hacerme olvidar la realidad, de olvidarme de que el tiempo no se paraba para nadie haciendo que olvidase por completo que el mundo se basaba en mentiras, en tu bien estar a costa de que los demás sufrieran, dejaba que viera que aun había bondad, que aun se podía confiar en el ser humano o al menos en algunos, y ella era una de ellos. Me parecía mentira, no podía creer que estuviera dejando ver a alguien completamente desconocido para mi, que no era todo lo que mi apariencia deja ver, que era algo mas que eso. La sonrisa de Alicia desapareció en décimas de segundo sin poder hacer absolutamente nada por evitarlo, no debía haber preguntado acerca de su familia, pues para ella eran un recuerdo doloroso o por lo menos sus palabras me dieron a entender eso. - Alicia... lo siento, no debí ser tan curiosa, lo lamento. Todo el mundo tiene derecho a tener amigos y tú mucho mas que toda esa pande de borregos. Dejame dudar que puedas hacer daño a alguien Alicia, no eres como ellos, o como yo, tu eres diferente y lo sabes tanto como yo o cualquier persona que tuviera la oportunidad de conocerte aun que solo fuera un poco. No comprendía porque Alicia se infravaloraba tanto, sin duda debió tener una infancia demasiado dura para cualquier niño, si ya de por si crecer sin el amor de unos padres era algo que no podía imaginar, estar en un orfanato debió ser fatal para ella y mas siendo tan tímida. Levanto nuevamente la cabeza para mirarme a los ojos, de lo cual se arrepintió al instante, pues sus ojos estaban inundados en lagrimas que corrían rápidamente por su mejilla. Aquella imagen me partió el corazón y no estaba dispuesta a dejar que siguiera llorando, nadie en este mundo merece que derrames una sola lagrima y si lo mereciera, no te haría llorar. La mire con ambas cejas levantadas antes de pasar mis manos por sus mejillas secando las lagrimas que caían sin parar. Seré lo que tu quieras que sea Alicia, pero solo pediré una cosa, no sigas derramando lagrimas, estas mucho mas guapa con esa bonita sonrisa en tus labios, así que te pediré un favor, sonríe como hace un momento me sonreíste, dejando ver que eres completamente feliz y que nada excepto este momento importa o si es necesario me pondré de rodillas para pedírtelo- dije esbozando una sonrisa traviesa.-vamos, haremos algo, si dejas de llorar te enseñaré algo que espero que te guste

un momento de tranquilidad (alicia 5)

Alicia esbozo una gran sonrisa al oír las palabras de Aoki, quien parecía haber aceptado el nombre de Lorieth para que así fuese llamada aquel secreto que a partir de aquel momento era tan sólo de ellas dos, de nadie más lo que llevaba a Alicia a pensar en aquello como en un tesoro, algo que ni siquiera Hather podría quitarle jamás, para ella Lorieth siempre estaría brillando aunque Aoki no volviese hablar con ella, aunque Alicia deseaba más que un secreto o una estrella, prefería estar bajo la luz propia de Aoki,quién para ella brillaba mucho más que aquella estrella o cualquier otra estrella...para Alicia, Aoki era el deslumbrante sol que sale tras una fuerte tormenta y dejaba que sus cálidos rayos calentansen poco a poco todo...un sol que Alicia no se veía capaz de alcanzar sin llegar a quemarse completamente pero...justo en ese momento a Alicia no le importaba nada que la luz de Aoki la quemase M-me alegra que te gu-guste dijo Alicia sin dejar de sonreír de forma inocente y limpia, dejando ver que aquel momento estaba siendo demasiado importante para ella.

Los ojos de Alicia pasaban mas tiempo sobre sus propias manos o el suelo que sobre Aoki, pensaba que estaba desperdiciando seguramente el que sería el único encuentro con ella, deseaba realmente guardar en su memoria cada rasgo de Aoki, su voz, su rostro hermoso, sus movimientos, todo lo que la estaban siendo especial para sus ojos, toda ella...pero todos sus pensamientos desaparecieron de pronto al sentir la suave mano de Aoki sobre su menton, obligandola tiernamente a que la mirase, Alicia disfruto de aquel momento, de ser tocada por alguien como ella y con aquella ternura, como si la misma Aoki temiese dañarla pero era imposible que alguien como ella dañase a nadie. Las palbras de Aoki despertaron de nuevo el corazón de Alicia que comenzo a latir como si fuesen miles de caballos al galope, aquellas palabras hacían que Alicia llegase a pensar que todo era posible, que alguien como ella merecía las atenciones de alguien como Aoki, deseaba...necesitaba creer en aquellas palabras, aferrarse a ellas Y-yo....no soy e-especial ni na-nada así....susurro Alicia sin apartar su mirada de Aoki, dejando que poco a poco aquella chica se adentrase en ella, deseaba que Aoki la llegase a conocer Pe-pero no soy como los de-demás....e-ellos sólo piensan en co-cosas que yo no comprendo...co-como en ser egoistas o ha-hacer daño a los diferentes....Alicia sonrió levemente Tu s-sí eres especial....no tienes nada que ver con e-ellos....eres muy du-dulce las mejillas de Alicia volvieron a encenderse pero no aparto la mirada de ella Ta-también eres interesante en....mi mundo...

Aoki dejo salir un suspiro que hizo a Alicia preocuparse por ella, podía ver que Aoki cargaba con una gran pena, algo que no comportía con nadie, era algo demasiado obvio para los ojos de Alicia, pues los ojos de Aoki dejaban ver demasiadas cosas, eran como dos hermosas ventanas que le dejaban ver dentro del alma de Aoki, pero allí estaba...fuerte como nadie, Alicia sonrió al oír a Aoki Se-seguro que logras más amigos le dijo segura de lo que estaba diciendo, pero sus sonrisa se evaporo, hablar de sus padres era algo demasiado doloroso...pero Aoki había sido demasiado buena con ella y se lo merecia M-mis pa-padres me de-dejaron en un orfanato muggle murmurro Alicia mirando sus manos de nuevo, notando como sus ojos se comenzaban a volver cristalinos por las lágrimas Cu-cuando descubrí do-donde estaban....so-solo encontre un incendio m-muy gra-grande seguía hablando dejando que su cabello cubriese parte de su rostro para evitar que Aoki viese las cristalinas lágrimas que corrían por su mejilla N-no pu-puedo tener amigos...si-siempre salen dañados dijo mordiendo su labio con fuerza, como si ella misma desease hacerle daño a Hather, pero relajo la mordedura al oír las últimas palabras de Aoki T-tu...¿qui--quieres ser mi amiga? pregunto asombrada y alzando su rostro, pero arrepintiendose pues Aoki podría ver ahora sus lágrimas, pensaría que era una niña tonta....

un momento de tranquilidad (ao 5 )

Saber que alguien se estaba preocupando por ella, o que simplemente le mostraba amabilidad y dulces palabras, parecía no cuadrarla mucho a Alicia, incluso pensaba que no terminaba de creérselo y no sabía por que. ¿gustarle mi carácter? a nadie le gusta mi carácter, o al menos a la gran mayoría, aunque, ella no era como los demás, era muy diferente a todo lo que te pudieras encontrar, diferente al resto de la humanidad, era especial, el echo de estar tan cerca de ella hacia que mi ímpetu y mis ganas de hacer lo primero que me viniera a la mente,y normalmente no solían ser cosas nada buenas,  tocaran el mínimo en una escala del uno al cien. Las mejillas de Alicia, habían pasado de un rosado tan tierno como el de un niño avergonzado, al rojo que nos delata cuando alguien que nos gusta se acerca a nosotros. Sus ojos permanecían clavados en los míos, parecía como si pudiera ver atraves de ellos. Su cuerpo tenso totalmente, sus gestos rápidos sin saber muy bien que hacer, son risa nerviosa y su tartamudeo aumentado en un cien por cien, me divirtieron haciendo que mi sonrisa saliera de nuevo a la luz. Una sonrisa sincera, divertida y juguetona. -Lorieth, ¿así quieres que sea su nombre? es bonito y nadie sabrá a que nos referimos, me gusta, es perfecto.

Su timidez o vergüenza seguían impidiendo que Alicia me mirara directamente a los ojos, se había convertido en una misión imposible para ella, pero lo que ella no sabía era que su mirada me encantaba y haría lo que fuera porque sus ojos me mirasen todo el tiempo posible. Negué con la cabeza sonriendo mientras una de  mis manos tomaban con suavidad el mentón de Alicia, el cual levante con ternura hasta conseguir que sus ojos quedaran a la altura de los míos. Clave la mirada en ella y le sonreí volviendo a negar con la cabeza.  - Los demás te ven así porque para ellos lo que sale un poco de lo común, ya no tiene validez alguna en su mundo, pero en el mio, pasa algo muy diferente, en mi mundo da igual como seas o de donde vengas, da igual lo que hayas echo anteriormente, en mi mundo eres la persona mas interesante que jamas he visto, ademas de lo que ya dije anteriormente, tienes una mirada sincera que irradia bondad, ternura, aunque por otro lado, también deje ver miedo, dudas... pero todo ello te hace ser única y eso querida Alicia, es diez mil veces mejor que ser una niña tonta del montón.

Los silencios incómodos habían sido demasiado frecuentes en nuestra conversación, parecía que ambas habíamos dado sin quererlo donde aun teníamos una herida abierta que era aun imposible de sanar. Miles de recuerdos me ahogaron en ese momento, pero no podía dejarle ver lo débil que era en ese aspecto, la rabia me consumía por dentro... debía ser fuerte y aguantar en pie. Cerré los ojos cuando note la mano de Alicia en mi brazo. Suspire levemente, quería darme la vuelta y poder perderme en sus ojos, pero para responder aquello, no debía hacerlo, aunque.... saque todo mi valor y me di la vuelta despacio quedando frente a ella. Con un par de amigos fieles me sería suficiente. Miré su sonrisa, era realmente difícil no querer besar sus labios, pero me controle al notar el dolor en sus palabras. - lo... lo siento, o sea, ¿te pasa algo con tu familia? ¿porque piensas que no puedes tener amigos? yo estoy aquí, contigo... y hasta tenemos un pequeño secreto justo allí.. Me coloque a su lado señalando de nuevo la estrella sin quitarle la vista de encima sonriendo completamente

un momento de tranquilidad (alicia 4)

Alicia se sentía extraña, como en una especie de sueño, se preguntaba a si misma si tal vez no estaba en brazos de morfeo y él se estaba ríendo, nadie jamás había mostrado tanta bondad y amibilidad hacia ella y mucho menos había despertado tal necesidad de estar cerca de nadie, era algo completamente nuevo para Alicia quién no sabía cómo reaccionar frente a aquello y no sólo por la falta de sus habilidades sociales que eran prácticamente inexistentes en ella, no, todo era porque los ojos de Aoki la impresionaban demasiado, hasta tal extremo de ser capaz de perderse en ellos, algo que poco a poco comenzaba a gustarle demasiado a Alicia quien no apartaba sus ojos ahora de su compañera, no al menos hasta que escucho sus duras palabras, parecía pensar como Alicia sobre los compañeros del castillo, pero ella se mantenía lejos por la seguridad de los demás, realmente Alicia no comprendía por qué motivo no era capaz de alejarse de Aoki N-no pasa nada....me a-agrada tu caracter al decir aquello y ver como Aoki se acercaba a ella para tomarla por los hombros hizo que las mejillas de Alicia ardiesen completamente, Alicia miro los hermosos ojos de Aoki antes de mirar hacia donde ella señalaba, viendo la hermosa estrella que señalaba y al oír las palabras de ella sintío como un estraño hormigueo se concentraba en su estomágo, era como si miles de mariposas revolotearan por allí, no era capaz de pensar con coherencia tan sólo podía mirar a Aoki, no miraba ya la estrella, había un brillo más fuerte que el de la estrella en Aoki, pero las palabras de Aoki hicieron que Alicia volviese a la realidad P-pues tartamudeo mirando rápidamente la estrella ¿Qu-qué o-opinas de Lo....Lorieth? pregunto Alicia sonriendo tímidamente mirando la estrella como si fuese el mayor de los tesoros, sabía que su amistad con Aoki no debía de durar más de aquel rato las dos escondidas en aquel lugar, luego...ella misma se alejaría de aquella hermosa chica, no iba a dejar que Hather la dañase....

Aoki la miro dubitativa, aquello hizo que Alicia bajase la mirada, huyendo de sus ojos, le daba la impresión de que Aoki tenía una mirada que sería capaz de ver dentro de ella, se hizo el silencio, un silencio que incomodo a Alicia pues no sabía que decir o hacer para que todo saliese bien y Aoki no pensase que era una rara y una aburrida, pero de nuevo el corazónde Alicia dió un brinco al oír las palabras de Aoki, la había llamado hermosa y dulce, aquellas dos simples palabras hiciero que todo el mundo de Alicia se volviese del reves, había oído la palabra hermosa alguna vez...pero nunca le había sanado tan bien como cuando lo había dicho Aoki, el deseo de abrazarla se hizo enorme en Alicia, tanto que no cabía dentro de ella, pero como solía hacer siempre que quería hacer algo se miro las manos entrelazando sus propios dedos y jugando con ellos de forma nerviosa Gra-gracia pe-pero no es así....pa-para los dem-demás soy rara susurro Alicia sin ser capaz de mirarla.

De nuevo otro silencio, pero aquella vez Aoki no la miraba, miraba a traves de la gran ventana, aquello permitío a Alicia relagarse un poco y ser capaz de contemplar la delicada figura de Aoki, la admiraba, podía ver que era una persona muy fuerte, mucho más que ella, pero a la vez no era sobervia y eso era algo de agradecer, era simplemente perfecta a los ojos de Alicia, hermosa y fuerte, sabía que aquella chica sería capaz de enfrentarse al mundo si así lo deseaba, pero aún así, noto enfado en su voz y muy bien ocultado algo de dolor Si-siento si te incomodo mi pre-pregunta dijo Alicia que en un arranque de valentía coloco su mano en el brazo de Aoki  Seguro aquí pu-puedes ha-hacer muchos amigos dijo con una sonrisa calida y tímida y tu fa-familia...se a-arreglara con el tiempo, ya verás.... le dijo sin dejar de sonreír Al me-menos tienes posibilidades de tener amigos y fa-familia susurro bajo, pero dejándola oírla.

un momento de tranquilidad (ao 4)

Sentía como Alicia se ponía cada vez mas nerviosa cuando la miraba o simplemente le decía alguna cosa, pero su nerviosismo aumento considerablemente cuando la sonreí de aquella forma tan peculiar con la que pocas veces solía sonreír a la gente. Aquella chica me atraía, me atraía demasiado, era simplemente hermosa, me quedaría horas y horas contemplándola sin decir una sola palabra, pero eso no iba conmigo, prefería la acción, prefería ser la que tomara las riendas en cuanto viera un pequeño indicio de gustarle lo mas mínimo a la otra persona. - simplemente una maravilla. La tensión de su cuerpo, su respiración y el tembleque de sus manos, dejaban claro una cosa, yo atraía a aquella chica y ella me atraía a mi, lo suficiente como para hacer que compartiera mi lugar con ella y sobre todo como para romper una vez mas las normas quedándome allí sin aparecer por la sala común. Solía tener todo tipo de escusas, a cada cual mas creíble, producto de una carita de ángel que con los años he ido mejorando para sacarme de algún que otro lio en el que yo sola me metía, pero del cual salia victoriosa usando mi mejor arma.

Sin duda, Alicia era todo lo contrario a lo que yo era. Tímida, nerviosa... la típica niña que recibía toda clase de insultos y menosprecios en cualquier colegio muggel o mágico de todo el mundo,por el simple echo de ser o aparentar ser una persona débil, a la que molestar era demasiado fácil, pues no se iban a atrever a decir nada, y si por alguna casualidad lo hacían, ya se encargarían de hacer que su vida estudiantil fuera aun peor de lo que tenían pensado que fuera. Pero para su suerte, ese tipo de chicas era perfecta para mi, llevar el mando, asumir el control, ser la protectora, la fuerte, todo lo que me diferenciaba de Alicia sin duda, y todo lo que compaginaría perfectamente con ella. - no pretendo hacer muchas amigas, ni amigos, al menos por ahora, lo poco que he podido ver, son todos una panda de zánganos que siguen a la reina mas... me paré de inmediato, estaba hablado demasiado, quizá incluso estaría incomodando demasiado a la chica con mis palabra de feminista incondicional. -perdona, no puedo controlar mi carácter. Me acerque mas a ella para poder cogerla de los hombros - ves eso de allí . Dije levantando su brazo para señalar el horizonte, donde podía verse la estrella mas brillante. - bauticemos la estrella, algo que solo sepamos tu y yo, que tal, ¿el comienzo?
Mire con cara dubitativa hacia Alicia, si, es cierto que hoy en días, los "machos alphas de la manada" quieren a la típica rubia de bote sin cerebro a la que poder manejar y hacer con ellas lo que les venían en gana, si el decía se folla, se folla, si el dice te dejo, da igual que la princesita se vaya a llorar a su habitación, ellos mientras ella llora, se la están metiendo doblada a cualquier pija tonta que se dejase llevar por su musculado cuerpo y apariencia.... estaba harta de niñatos chulos los cuales solo se merecen una buena patada en sus queridas pelotas, y ya para colmo la rubia asquerosa de bote, "la diosa"que para ser su amiga y no humillarte has de pagar altos costes para no acabar.... moví la cabeza negando, debía parar de pensar o acabaría por soltar una charla inacabable de feminismo allí mismo... y mi intención precisamente no era aburrirla . - cualquiera que tenga ojos en la cara se daría cuenta al instante de que eres una chica hermosa y dulce, no comprendo como no se te han abalanzado para ser tus amigos. Dije sonriendo

La mire sonriendo antes de quedar de cara frente al enorme ventanal una vez mas, pensé dos veces mi respuesta, antes de soltar alguna salvajada que asustara por completo a Alicia, tome aire un par de veces intentando que no se viera la ira, furia... no sabía ni definir lo que sentía, lo que tenia encerrado dentro de mi que tantas veces había intentado salir, pero que yo había conseguido reprimir hasta ahora, y precisamente, este no era el momento oportuno para explotar, y menos delante de ella. - mi... familia... bueno, es una historia complicada, lo dejaré en, no quiero verles la cara por una larga temporada. ¿venirme a estudiar aquí? tan solo quería aires nuevos, gente nueva, una vida nueva lejos de todo lo que me atormentaba a diario en mi ciudad. Quería escapar de la rutina, de todo lo que me sacaba de mis casillas, pienso que alejándome de todo ello, quizá consiga ser lo que quiero ser, sin dañar a nadie, sin que nadie más sufra por mi

un momento de tranquilidad (alicia3)

Alicia estaba completamente sonrojada, mirar a aquella chica tan hermosa era algo a la que no estaba acostumbrada a que alguien de aquella belleza le dedicase palabras y no porque la misma Alicia sea fea, no...era porque ella misma se mantenía lejos de todos los demás a no ser que fuese necesario mantener una conversación, pero en aquel momento a pesar de estar completamente nerviosa disfrutaba estar con aquella chica y más cuando había aceptado quedarse con ella.

Alicia observaba tímidamente a su compañera en aquel momento, sus finos y hermosos rasgos despertaban algo en Alicia que jamás había sentido, por algún momento tenía la extraña necesidad de llevar su mano al hermoso rostro de la asiatica, acariciar aquella suave piel, aquel pensamiento hizo que Alicia se quedase embobada mientras su compañera cerraba los ojos, disfrutando de la fresca brisa que llegaba por la venta S-sí...es simplemente genial y no de-debes preocuparte de que nadie te moleste, tan sólo importa la soledad y la tranquilidad, y los sueños Alicia hablaba comodamente, en aquel momento en el cual los ojos de su acompañante no estaban fijos en ella, pero de nuevo los hermosos ojos de su compañera se centraron en ella a la vez que dibujaba una sonrisa tierna con sus labios, una sonrisa que a Alicia hizo que su corazón comenzase a latir con tanta fuerza que temía que Aoki pudiese oírla.

La rubia no era capaz de comprender que una chica como ella fuese problemática, le parecía demasiado tierna, hermosa y miles de cosas más o al menos a los ojos de Alicia, aunque también le daba miedo pero no de ella, si no de que Hather despertase y la dañase, ganandose así el odio de Aoki, algo que no deseaba, jamás se había sentido tan cómoda con nadie N-no e-es ma-mala cosa te-tener caracter, al menos no e-eres tan ti-tímida como yo dijo Alicia quien esbozo una sonrisa tímida pero logro conseguir mirar a Aoki a los ojos Se-seguro esta vez te i-irá muy bi-bien y ha-harás muchas amigas....

La sonrisa de Alicia desapareció frente a las preguntas de la chica E-es so-solo que mmm no so-soy bu-buena ha-haciendo a-amigas....a-además dudo que nadie quiera estar co-conmigo...no s-soy divertida ni nada de eso explico Alicia mirando sus manos de forma nerviosa ¿Qu-qué qui-quieres de-decir con una chi-chica cómo yo? pregunto alzando levemente la mirada.

Alicia quería saber más sobre aquella chica, llamaba demasiado su atención y aquello no sabía por qué, pero quería conocer todos sus secretos a pesar de saber que aquello molestaría mucho a Hather ¿P-por qué te ha-has venido tan le-lejos a estudiar? pregunto mirándola de nuevo ¿No e-extrañas a tu familia

un momento de tranquilidad (ao 3)

La chica  cada vez estaba mas nerviosa, no paraba de mover los ojos por toda la habitación mientras que yo, al contrario que ella, que evitaba la mirada directa, miraba con disimulo cada parte de el cuerpo de esta, sin duda era una chica hermosa donde las hubiera, y por ahora, la única que había conseguido captar mi atención en los últimos días. Parecía algo mas joven que yo, tal vez un año o dos, pero eso no me importaba mucho, en realidad lo que deseaba saber era su nombre porque su casa ya la sabia antes incluso de que ella dijera nada, pues su túnica y corbata de color azul dejaban bien claro a que casa pertenecía. Dijo su nombre entre tartamudeos, Alicia Hather. - tranquila, no has de ponerte nerviosa, no te haré daño alguno, no temas. Miré a los ojos de Alicia cuando tuvo el valor de levantarme la mirada que había permanecido hasta ahora dirigida al suelo.

Pase por su lado después de presentarme con la intención de irme de vuelta a la sala común, donde me llevaría una larga y aburrida charla de mi prefecto por no haberme visto por allí durante todo el día, cuando debía haber acudido a media tarde para recibir instrucciones de un tema que ni siquiera recordaba, cuando de pronto, escuche una vez mas la dulce voz de Alicia, pero esta vez me pedía que me parara. Mi cuerpo automáticamente se paralizo sin hacer un solo movimiento, unicamente mi rostro dejo ver una especie de sonrisa pícara. Gire sobre mi misma para quedar de nuevo frente a Alicia, pero duro poco, pues una vez que nuestras miradas se volvieron a encontrar, ella la evadió completamente acercándose al gran ventanal que dominaba el lugar para tomar una bocanada de aire que desde mi posición pude escuchar que daba. Negué con la cabeza, aquella chica era demasiado tímida, estaba completamente segura de que era un cebo fácil para los estúpidos niños mal criados que estudiaban es esta escuela.

Pasee con paso lento hacia la posición de Alicia sin acercarme demasiado, no quería incomodarla, así que me puse a uno de sus lados apoyada en el ventanal. cerré los ojos y disfrute de las caricias que el aire dejaba en mi rostro haciendo a mi pelo ondear libremente -¿ no es maravilloso esta extraña sensación de libertad que se tienes al estar completamente sola en un lugar mientras el aire acaricia tu cara y tus pensamientos e ilusiones vuelan sin mas, sin que puedas controlarlos? la mire con una sonrisa tierna - tranquila, no me costará compartir este lugar con nadie, una o dos personas no me incomodan en absoluto, tan solo buscaba no estar en algún lugar abarrotado de gente, digamos que tengo muy mal pronto y parezco el blanco perfecto para que todos los imbéciles vengan a molestarme... y siendo nueva en este lugar... lo que menos quiero es ganarme una mala fama de buenas a primeras. Esta vez me tomaré las cosas con mas calma, al menos hasta que me haga al cambio de escuela, ¿y tu? ¿porque una chica como tu buscaría el lugar mas solitario de todo el castillo?

un momento de tranquilidad (alicia 2)

Alicia seguía observando de forma tímida a aquella hermosa chica, sus rasgos eran finos, completamente dulces, sabía que las asiaticas eran hermosas pero aquella chica era demasiado dulce, al menos sus rasgos, cada vez que Alicia pensaba lo linda que era aquella chica sus mejillas se iban encendiendo más y más, tanto que prefería no mirar a la chica, los claros ojos de Alicia estaban ahora centrados en sus manos que se movían demasiado nerviosas, no quería que aquella chica pensase que era una tonta, pero Alicia no estaba acostumbrada a hablar con las demás personas, era algo superior a ella...siempre tenía miedo, miedo de que las personas que le hablasen saliesen heridas sólo por el simple hecho de hablarle.

La voz de la chica era dulce, realmente hermosa, como si fuese la melodia más hermosa, aquello hizo que Alicia alzase su mirada de forma tímida para mirar a quien ahora le estaba hablándole S-soy Alicia Hather...de Ravenclaw se presento intentando no sonar demasiado nerviosa, pero como siempre no lo logro, su voz era todo nervios, le costaba decir una frase completa, estaba al borde de los nervios, debería de relajarse o todo saldría de la peor forma posible, con la aparición de Hather y con la oscuridad absoluta para ella...

La chica que se había presentado como Aoki iba a sederle el lugar a Alicia, aquello no le pareció nada bien a Alicia, no porque se sintiese comoda con los demás pero Aoki llevaba más tiempo que ella allí, aunque a pesar de tener aquel pensamiento Alicia no era capaz de articular palabra, tanto se quedo en silencio que la chica ya había pasado por su lado para irse Es...espera dijo por fin Alicia girandose para mirarlo Emmm esto...no...no me importa si te quedas....bueno, es decir...tu estabas antes y...y...si no te molesta podríamos compartir el lugar, es muy grande y emmm  no sé.... Alicia era todo nervios, tanto que se acerco a uno de los grandes ventanales para tomar una gran bocanda de aire para intentar calmarse, se tomo su tiempo y de nuevo se giro a mirar a la otra chica Podríamos emmm hablar un poco, si quieres esbozo una pequeña y tímida sonrisa mientras sus mejillas, cualquiera que la mirase en aquel momento pensaría que estaba frente a la persona más dulce del mundo, pero aunque Alicia era así, dentro de ella había una oscuridad que se podría despertar en cualquier segundo.

un momento de tranquilidad (ao 2)

La tranquilidad de aquel lugar era inmejorable, tanto que me había echo perder la noción del tiempo completamente y podía ver ante mi la puesta de sol mas hermosa que jamas había visto. Deje que mi mente volase donde quisiera, en aquel momento, no era dueña de mi. Mi mente imaginaba miles de historias como la que leía a diario en los libros, anhelaba tener a alguien a mi lado para poder compartir estos preciosos momentos, y precisamente no me refería a un amigo, mas bien, mis anhelos eran de otro tipo de compañía.Sonreí al recordar mis anteriores relaciones, todas y cada una de ellas habían sido un completo desastre y no por meteduras de patas mías, podía ser muy borde o juerguera en compañía de mis amigos, pero mi pareja era diferente, mi humor cambiaba completamente, me volvía un dócil gatito en manos de su amo, pero al parecer, no había sido lo suficientemente buena o al menos eso era lo que me habían hecho ver .

El sol se había casi escondido por completo, tan solo una tenue luz se veía ya, era demasiado tarde, e iba siendo hora de volver a la sala común, pero antes de ponerme en pie para irme, saque de mi bolsillo una foto que hice mil cachitos y deje que su trozos volasen ante mi cada uno en una dirección. Estaba apunto de levantarme cuando una voz me asustó, busque la mirada de la chica en cuestión, pues su voz era suave y tierna, y dudaba seriamente que fuera un chico. Encontré su mirada, era un chica rubia de ojos claros y un tipo inmejorable, estaba sonrojada y por su nerviosismo, no esperaba encontrarse a nadie en aquel lugar, al igual que yo, esperaba que nadie viniera a el, aun que a decir verdad, su compañía no me desagradaba.

-Hola, dije sonriendo, adelante pasa sin miedo ni vergüenza, de todas maneras yo ya me iba, pero no sin antes presentarme, seria de mala educación no .hacerlo - Mi nombre es aoki nobunaga, miembro de la casa hufflepuff como podrás ver en los colores y escudo de mi túnica. La chica parecía muy avergonzada, titubeaba al hablar y sus manos estaban inquietas jugando con un anillo o eso me pareció que llevaba en la diestra. Ya que ella no se movía del sitio, me levante y camine despacio hacia ella, tendí mi mano mirando directamente a sus ojos - un placer, se que esperabas no encontrar a nadie por aquí, si te digo la verdad, tampoco yo lo esperaba, llevo aquí mas de 4h y eres la primera chica que se acerca a este lugar, pero ya que venias buscando lo mismo que yo, no te privare de ello, de todas maneras,como ya he dicho, yo estaba por irme.

un momento de tranquiloda (alicia)

Alicia llevaba demasiado poco tiempo en aquel colegio, le agradaba no se parecía nada al orfanato muggle que tiempo atrás había sido su hogar, un escalofrío recorrio el cuerpo de Alicia al recordar aquel lugar, el maltrato de los demás compañeros, la soledad a la que se enfrentaba siempre mientras todos los demás pasaban tiempo juntos, no los culpaba pues ella misma sabía que ser amiga de ella era algo demasiado peligroso...no por ella, si no por Hather aquella persona que salía de ella siempre que estaba demasiado nerviosa o en peligro...

Dejo salir un breve suspiro mientras se miraba en el espejo, era algo que le gustaba hacer, no porque se viera hermosa o algo así, no...simplemente para recordarse a sí misma que aquel cuerpo era suyo y no de Hather...pero se mentía a si misma, ella no podía controlar cuando Hather salía, no sabía jamás que pasaba, a no ser que la misma Hather le dejase alguna pista.

Alicia salió de la Sala Común de Ravenclaw, no deseaba seguir allí rodeada de chicas y chicos, temía que Hather se enfadase, así que comenzó a vagar por el colegio, como si de un fantasma se tratase, siendo prácticamente invisible para los demás, aquello era algo a lo que Alicia estaba acostumbrada.

Los pasos de Alicia la llevaron al viejo campanario, estaba solitario lo que era sinonimo de tranquilidad para Alicia, allí no habría nadie a quien dañar, Hather no tomaría control de su cuerpo y podría disfrutar de un momento tranquilo, pasaría el rato leyendo viejas historias, pero Alicia vio a una joven, una joven asiatica, era realmente bonita, aquella imagen hizo que Alicia se sonrojase, podía notar como el calor se concentraba en sus mejillas Ho-hola saludo tímidamente para dejar ver que también estaba allí y no tomarla por sorpresa Si-siento interrumpir...pen-pensé que no había nadie dijo mirando a la chica  mientras sus mejillas seguían ardiendo.

Un momento de tranquilidad

Hacía a penas un par de días de mi llegada al colegio,  sin duda era un lugar espectacular con muchos rincones que visitar, tal vez incluso pudiera encontrar uno donde poder disfrutar de vez en cuando de unos minutitos de absoluta tranquilidad, donde la única voz que escuchase fuese la mía refunfuñando cualquier idiotez. Sin duda alguna, no tardaría mucho en conocer gente o en hacer alguna que otra amistad, otra cosa no, pero siempre había tenido un extraño don para hacer amistades. No debías reunir muchas cualidades para que te considerara como tal, mas bien todo lo contrario, debías reunir demasiadas para que no me arrimara a ti, y en este mundo, tan solo una persona la cual no quiero ni recordar, había conseguido eso.

Paseaba tranquilamente por cada piso buscando ese lugar que esperaba encontrar, la verdad, casi todos parecían abarrotados de gente y no es que no me gustase, pero por ahora prefería la tranquilidad para poder concentrarme en mi pensamientos, ademas sabia de sobra que si empezaba a tener muchos amigos, acabaría por no prestar atención a mis estudios, aunque mi facilidad para sacarlos adelante era obvia, pero este año quería centrarme y no hacer ninguna estupidez, al menos por ahora.

Después de caminar durante largo tiempo, por fin encontré el sitio apropiado, tan solo una persona había visto salir de aquel lugar y no tenia mucha pinta de pasar por allí habitualmente. Entre en aquel lugar sin mas, paseando la mirada por toda la sala queriendo encontrar a alguien por allí, aun que en verdad no pretendía encontrarme con nadie, y de ser así, retomaría mis pasos para acabar de nuevo en la sala común delante de la chimenea encendida. Por suerte para mi, nadie mas excepto yo, rondaba por ese lugar. Suspire aliviada y me acerque al borde de piedra para poder sentarme, apoye mi espalda en una de las columnas y me quede mirando hacia el horizonte sin mas, en silencio. Cerré los ojos y tome una bocanada grande de aire, sonreí mientras negaba con la cabeza y volví abrir los ojos. - aaah la paz de la soledad, si, este sera mi sitio. Dije sonriendo como una idiota.

viernes, 3 de enero de 2014

Un año pequeña.

¿Te acuerdas lo que paso por tu cabeza el día 4 de enero de 2013?
¿Recuerdas que sentiste al verme aparecer, al tenerme frente a ti?


Recuerdo ese día como si fuera ayer. Baje las escaleras con la respiración entre cortada, con el corazón a mil por hora, mis manos temblaban levemente al igual que mi voz. Me paré ante la puerta de salida y tome una enorme bocanada de aire tratando de tranquilizarme, o sea, no podía ser tan difícil, tan solo tenía que salir del portal para encontrarme contigo darte dos besos como cada día e ir a dar una vuelta contigo antes de poder reunir el valor necesario para poder hacer lo que ya tanto tiempo llevaba queriendo hacer, besar tus labios, pero todo aquello se desvaneció de mi cabeza al verte frente a mi, al parecer no era tan difícil como pensaba, lo era mas aún.
 

Mi nerviosismo aumentaba por momentos, tanto que en pleno invierno mis manos comenzaron a empaparse en sudor y asignado el impedimento de que tu gran amiga no hacía mas que ponerme aun mas nerviosa... Esto no iba a ser tarea fácil para nada y eso no me gustaba nada.
 

Nos dirigimos a la plaza de España donde nos sentamos en el mismo sitio donde tantas veces nos habíamos sentado. Primeramente me senté un poco alejada de ti, pues mi nerviosismo en ese momento no me permitía acercarme mucho a ti o acabaría por pifiar lo todo, así que lo tomé con calma y esperé a relajarme un poco y tomar el control total de la situación, pero de nuevo y no por última vez tu gran amiga volvió a meter la pata tratando de forzar algo que no debería ser forzado,  así que lo único que se me ocurrió para estar mas cerca de ti y no pudieras ver mis carrillos sonrojados que cada vez tomaban un color mas rojo, fue sentarme delante de ti y apoyarme cogiendo tus manos con las que jugueteaba.
 

El tiempo pasaba lento, los minutos se me hacían eternos, no sabía de que hablar, no sabía que hacer, hasta que por fin tu amiga se fue dejándome a solas contigo, ahora nada podía salir mal, tan solo debía girarme para quedar frente a ti y sin mas hacer lo que tanto me estaba quemando y deseaba hacer, así que tan solo tuve que buscar una excusa para poder acercarme mas a ti y tras hacer un poco el tonto para calmar un poco la situación mis labios buscaron los tuyos ansiosos. La respuesta fue inmediata y al separarme de ti un poco para mirarte, tus labios buscaron los míos sin darme tiempo a decir nada....
 

La tarde paso entre beso y beso entre abrazo y abrazo, mirada a mirada, el reloj que antes se encontraba encasillado en un solo numero corrió a toda velocidad llegando la hora en la que debías volver a casa, maldecía las horas, minutos y segundos, no podía ser, era demasiado pronto para que te fueras y mas contando que hasta el próximo fin de semana no volvería a verte, pero así era, debías volver. Te acompañe a casa y tras una larga despedida subiste a casa.
 

Esa noche la pase en vela rememorando cada momento de la tarde, recordando cada cosa que había sucedido, pensando que tal vez si mi valentía me lo hubiera permitido y hubiera arriesgado antes, las horas que pasamos la una al lado de la otra sin decir nada coherente podría haberlas pasado abrazada a ti sin parar de besarte, pero bueno, no fui todo lo valiente que podía haber sido, pero mi felicidad era máxima, pues al fin había conseguido algo que llevaba buscando demasiado tiempo.
 

Pequeña, aquel día, me hiciste la persona mas feliz del planeta, me sentía invencible, sentía que sujetaba el mundo con las manos, que todo era posible ahora que estabas a mi lado y sobre todo que mi suerte por fin me había sonreído. Desde ese día, todos y cada uno de los días que han pasado, he pensado lo mismo, he sentido lo mismo. A pesar de todo lo que haya sucedido entre las dos, cosas que no recordaré porque para ambas son dolorosas, a pesar de todo eso, mis sentimientos hacia ti no han cambiado en ningún momento, jamas he dudado de que te quería, jamas he pensado que no me quisieras y jamas pensaré eso. Tu y solo tu eres capaz de hacer que el día mas oscuro brille con la mayor intensidad, tu y solo tu eres la culpable de mi sonrisa permanente, de mi felicidad. Haría mil y una locura si fuera necesario para tenerte a mi lado, me da igual que, como y donde.

Lo único que se con certeza y nunca cambiaré de opinión al respecto, es que te quiero en vida hasta el fin de mis días, que quiero levantarme cada día y lo primero que vea sea tu figura tranquila y segura tumbada  a mi lado durmiendo plácidamente,  sentir cada mañana al despertar que soy la chica mas afortunada del planeta por tenerte cada amanecer entre mis brazos y poder despertarte recorriendo despacito tu cuello con un reguero de suaves besos. Poder cada noche antes de caer rendidas al sueño darte un ultimo beso que cada mañana retomaré. Poder estar en tus noches de desvelo, de intranquilidad, de bajón emocional,  para decirte con seguridad entre caricias que todo saldrá bien.


Todo esto hoy es un sueño, especulaciones, meras ilusiones que cada noche me acompañan antes de perecer al invencible sueño que cada noche acaba por ganarme la batalla, pero confío en que el día de mañana, todos y cada uno de ellos sean una realidad.
Te amo mi vida. 04-01-2013


Pdta: sempiterno, no lo olvides jamas.